Desde pequeña Maria comprendió lo complicado que resultaba vivir siempre insatisfecha y llena de sueños que parecían imposibles de realizar. Su vida se convirtió en un sinfín de horas a la espera de un milagro. En su búsqueda de la felicidad abandona Brasil para llegar a Ginebra. Lo que allí le espera (dolor, soledad y amargura en lujosos burdeles) nada tenía que ver con lo que ella deseaba encontrar.
El lado más oscuro y deprimente de la existencia, que aguarda desesperadamente el momento señalado capaz de demostrar que la vida siempre espera las situaciones más críticas para revelar su lado más hermoso, profundo y brillante.
“Once minutos” es un libro desgarrador que te engancha desde el primer momento. No es un lectura muy apropiada para asolescentes y mucho menos para niños. al llegar al final descubres cosas que te hacen comprender las decisiones tomadas por la protagonista, y quizás por qué no, las de muchas compañeras de profesión de la protagonista en la vida real.
Y ya sabes: leer es siempre bueno.