Segunda novela breve que leo de Leslie Charteris, y cuyo protagonista es nuevamente Simon Templar, El Santo.
En esta ocasión la aventura de El Santo se desarrolla en un tren, donde conoce a un anciano y a su hija. el encantador anciano entabla enseguida conversación con El Santo, le cuenta de donde es, en que trabaja y le confiesa que es capaz de ahorrar gracias al dueño de su empresa de plásticos, que invierte todo cuanto tiene en las acciones de la empresa. es entonces cuando El Santo le extiende el periódico del día y le comunica al anciano que la empresa ha quebrado. Curiosamente y por casualidades de la vida en el mismo tren viaja el dueño de la empresa. El anciano va en busca de su jefe y cuando lo encuentra y le pide explicaciones, éste, se ríe de él y se marcha. Todo esto es observado por El Santo. A su vuelta al compartimento, el anciano intenta suicidarse pero se lo impide el Santo. Es entonces cuando Simón Templar decide cuidar del anciano y de su hija y tomar cartas en el asunto.
Y ya sabes: leer es siempre bueno.